La separación o el divorcio puede ser una decisión difícil para las parejas. Todo depende de qué posición tomen las partes: por mutuo acuerdo (lo que incluye el llamado divorcio exprés) o por decisión judicial. Sea cual sea el procedimiento, el abogado es una figura legal obligatoria en cualquier tipo de trámite de separación o cese definitivo de la relación matrimonial.

A la luz de las cifras oficiales, 85% de las separaciones y 76,6% de los divorcios en España se resuelven de mutuo acuerdo lo que implica trámites más rápidos, menos costosos y menos traumáticos, sobre todo si hay menores de edad de por medio.

En contraposición, entre 15% y 23% de los divorcios y separaciones terminan se resuelven finalmente en el plano contencioso cuando no hay acuerdo, luego de tragos amargos, disputas y hasta procesos que implican elevados gastos.

¿Qué hacer en caso de separación o divorcio?

Si te encuentras en plena ruptura conyugal es importante buscar la asesoría de un abogado de divorcios. Este profesional podrá responder pertinentemente a interrogantes como “¿Me separo o me divorcio?” “¿Qué pasará con la custodia de los hijos?” “¿Cómo pido la pensión de alimentos?”.

Son muchas las preguntas que involucran intereses superiores, como el tema de los niños y el régimen de visitas, los factores económicos y patrimoniales. Lo mejor es que realices el trámite de separación siguiendo los consejos de un profesional y así te evitarás decisiones que compliquen tu caso.

Los últimos datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2017 demuestran que el sistema español, tanto judicial como extrajudicial, fija sentencia cada año sobre unos 100 mil matrimonios. Cerca de 30% de estas sentencias cede a los progenitores la custodia compartida, es decir, que ambos padres deben cubrir por igual los gastos como la pensión alimenticia de los hijos.

¿Cómo pedir la pensión alimenticia?

Uno de los temas más delicados en todo trámite de separación o de divorcio es lo concerniente a la pensión de alimentos. Las medidas que se adoptan con respecto a la guarda y custodia de los hijos, régimen de visitas, pensiones alimenticias y compensatorias y la utilización del domicilio familiar deben ser establecidas por un Juez y asentadas en la sentencia de divorcio.


La pensión alimenticia es la cantidad que el progenitor divorciado o separado judicialmente, o por acuerdo, deposita regularmente para cubrir las necesidades de alimentación del hijo o los hijos. Esta pensión la paga el padre o madre que no tiene la guarda y custodia de los menores.

Ésta además incluye los gastos de comida, ropa, pago de escuela (matrícula y libros), así como gastos no previsibles como un tratamiento médico no cubierto por la seguridad social. Si la situación económica de los progenitores es desigual, estos gastos no previsibles deben ser cubiertos por ambos padres.

Si después del trámite de separación, no estás de acuerdo con la decisión sobre la pensión alimenticia y los gastos extraordinarios, puedes acudir nuevamente al juez y exponer tu caso, con la ayuda de un abogado de divorcios.
La pensión alimenticia se puede calcular por acuerdo entre los padres o por decisión de un juez. Se deposita los 5 primeros días de cada mes en la cuenta bancaria del progenitor a cargo del menor. En casos de guarda y custodia compartida, ambos padres depositan todos los meses en una misma cuenta el monto acordado.